lunes, 7 de noviembre de 2011

Negar la Crisis


Pues al final va a resultar que nos vamos a ver obligados a negar la crisis. Pero no precisamente por que esta no exista sino porque hemos superado el propio concepto de la misma. Esto parece algo infinitamente más complejo y donde no hay visos que se vaya a solucionar por si mismo ni mucho menos de manera unilateral. Y esto es algo que ya trasciende a la propia capacidad del Gobierno y se enmarca dentro de la política común europea.

Rajoy, el próximo presidente de España, hace ya tiempo que ha moderado su discurso. Sabe que su cantinela de un Gobierno serio que transmita confianza y que solucione la crisis por mera imposición de manos es ridícula.

España requiere de titánicos esfuerzos que pasarían por un Gobierno de Coalición y un concierto entre todos los agentes sociales. Esperemos que entre el monodiscurso de "la peor herencia de la Democracia" el nuevo gobierno sea capaz de tender puentes con la Oposición y por lo menos estabilizar a una economía española moribunda en la que no cesa en su progresivo agravamiento. Y es que aunque parezca mentira, a algunos lo de una decada pérdida ya nos parece hasta algo benévolo.

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